TAU DEE (Masaje Thai con los pies)

ene. 16th | Posted by 3 comments

En esta técnica las propiedades únicas del pie lo convierten en un instrumento sorprendente a la hora del trabajo corporal.

Algo más de allá de una simple caminata en la espalda.

Aunque se ha generalizado la imagen del masaje oriental como uno en el que se emplean los pies sobre un cuerpo receptor y en el que todo el peso del ejecutante es empleado principalmente en una espalda bien dispuesta, lo cierto es que es muy raro dar con una disciplina que los utilice exclusivamente y en todo momento. Y si se encuentra, suele ser un masaje simple, con una cantidad reducida de maniobras, no tan nutrido como los masajes clásicos de los cánones occidentales u orientales.

Una lástima, pues el pie es un recurso que puede deslumbrarnos con creces en nuestra experiencia como amantes o practicantes del masaje. Posee cualidades ejemplares a la hora de prodigar relajación, disponer el espíritu a un estado de paz, liberar tensiones y estimular el torrente energético del cuerpo de una manera menos lesiva o cansadora para el masajista y en especial placentera para el paciente.

Es a partir de estas consideraciones prácticas que surge el masaje Tau Dee, una forma completa de intervenir cuerpo y mente desarrollada a partir del masaje oriental (principalmente el tailandés) y que incorpora, a las operaciones básicas del pie sobre un cuerpo, otros manejos más complejos y novedosos. Si bien el Tau Dee es un diseño contemporáneo, con personalidad propia, respeta en profundidad la tradición, bebe de ella, la reinterpreta, para plantear procedimientos que restituyen el equilibrio desde lo físico y que actúan de una manera lúdica que a la vez sorprende por sus resultados.

Casa física e inmaterial

El Tau Dee emplea toda la morfología podal: los dedos, el canto, los empeines, los arcos, los talones. De ellos se desprenden cantidad de maniobras eficaces para devolver el estado de reposo natural de cada persona. El masajista juega cautelosamente con su peso en favor de la fuerza de gravedad y cumple con las series de movimientos (con apoyo o sin él). Así construye un masaje envolvente, atento, agradecido, y con sensaciones inéditas.

taudeeblog2

Como todo masaje, debe ser considerado una meditación compartida entre quien lo aplica y quien lo recibe. Una forma de autoconocimiento que engarza con la inspiración budista primordial ligada al servicio a los demás seres o a la compasión como forma activa de trabajar el amor de un modo entrañable y común a todos los que sienten. De este modo, el pie no sólo pisa sino que se transforma en un instrumento versátil, cambiante y principalmente sensible que estimula, presiona, separa tejidos, escala volúmenes musculares, amasa, aplica vibraciones, percute, remueve bloqueos, abre, fluye, retrocede, avanza. Y francamente sosiega.

En ocasiones el receptor de Tau Dee pierde la noción de la extremidad con la que están siendo manipulados sus músculos y miembros.  Las maniobras parecen aplicadas por manos muy grandes, anchas y abarcadoras, en lugar de pies. Pero no es una experiencia puramente física: nos devuelve a esa casa tanto material como inmaterial que moramos pues supone un ritual de reconciliación de cada persona consigo misma, con su cuerpo, con su vida emocional, creando amplios espacios de paz para la mente.

Bueno, amable

El masaje Tau Dee (buen pie o pie amable) se une a una serie de masajes ya existentes, también aplicados con los pies, como el chavutti thirumal indio (otros le llaman marma kalari) para el que el masajista usa una cuerda como sostén y cantidades de aceite sobre cuerpos fuertes de la tipología kapha (uno de los diferentes perfiles psicocorporales de la tradición medicinal ayurvédica); el abhyanga pada, de deslizamientos tan suaves como lentos y que igualmente emplea aceites es también ayurvédico; el ashiatsu japonés que es la versión podal del shiatsu; el cai bei es la adaptación china de este trabajo; el muy teatral yam kham tailandés o masaje del pie de fuego que acude al elemento ígneo para calentar el pie con aceites de procedencia muchas veces animal, extractos de jengibre y efectistas llamas antes de aplicarse en torso y extremidades. Asimismo hay formas como el polinesio pijat injak injak, de los aborígenes maoríes de Nueva Zelanda tenemos el ma-uri y el romi romi (no confundir con el lomi lomi o hawaiano que se aplica fundamentalmente con los antebrazos) y también de las islas de Hawai se cuenta con el Kua Lua o Kua Lomi.

Todos estos masajes recurren a instrumentos de apoyo. Según cada caso, cuerdas, bastones, barras de techo, mesas, sillas o artefactos más o menos aparatosos de diseño reciente. El Tau De se aplica con o sin apoyo (una barra de madera y bases metálicas) o con una mezcla de ambos, lo que permite adaptar su guión de movimientos a las circunstancias variables a las que se enfrente el masajista. Eso le otorga flexibilidad.

taudee1blog

Igualmente sus maniobras son usadas en ejecuciones libres que combinen operaciones de distintas disciplinas de masajes. Es particularmente afín al masaje tradicional tailandés, por supuesto, y lo dota con variables y distintas posibilidades de interacción con la persona receptora. Por eso es ideal para masajistas y terapeutas corporales que gusten de mixturas de técnicas y del cambio continuo de sus formas de trabajo. Requiere un entrenamiento, si bien intensivo, fácil de asimilar y estimula la creatividad y la invención de nuevas intervenciones, así como la adaptación a la individualidad de cada masajista y de cada receptor.

Los beneficios que ofrece el Tau De se relacionan, como algunos otros sistemas de trabajo del cuerpo, con la reactivación del flujo sanguíneo y linfático, el alivio de tensiones y contracturas, formas de estiramiento de extremidades así como el tratamiento de bloqueos en cuello, hombros, espalda y cinturas pélvica y escapular, que son manipulados con interés. Pero principalmente propicia una de las experiencias más relajantes para el cuerpo que hasta ahora se conozcan: un bienestar global en el organismo entendido como equilibrio de cuerpo, mente y espíritu.

Nos crea paz.

 

EDGAR ALFONZO-SIERRA

(Profesor y Bodyworker de MTHAI)

3 comments Add a comment

  1. Roberto Amarista

    Te Felicito mi pana. Tremenda info. Que sigan tus exitos. Abrazos.

  2. Sergio

    Gracias Edgar por compartir tu conocimiento y profesionalidad. Me gusta tu artículo.Pero me quedaría con una frase que he experimentado:Como todo masaje, debe ser considerado una meditación compartida entre quien lo aplica y quien lo recibe.Un abrazo.

  3. Paco Jimenez

    Jo Edgar… si ya estaba convencido de hacerlo, con esta relato tan bello lo has rematao… genial … eres un crack

Add a Comment




reset all fields